16 de diciembre 2024 Por Dr. Jose M. Saldaña
Los perritos y gatitos no son juguetes para regalarle a los niños en la navidad.
A los amigos que hayan leído el artículo que apareció en el periódico Metro del pasado jueves 12 sobre la venta de mascotas los exhorto a reflexionar seriamente sobre la condición de regalarle a sus niños perritos y gatitos para la Navidad como si fueran juguetes. Estos seres nobles, fieles, buenos hijos de la naturaleza que satisfacen al máximo nuestra existencia no son juguetes. Son seres que requieren cariño, atención y protección. Requieren que se les brinde atención a su salud y bienestar que puede resultar sumamente costosa. Según crecen -al igual que los seres humanos van requiriendo gastos a veces imprevistos- para su desarrollo y bienestar.
Desgraciadamente en Puerto Rico no hay conciencia de esto y luego de tenerlos por un tiempo y crecer, en algunos casos se pueden convertir estos seres en un problema que requiera atención al igual que sus hijos. En muchas ocasiones esto es causal para deshacerse de ellos de distintas formas y maneras algunas sumamente crueles como el abandono en las carreteras para que atropellados, en ocasiones por conductores irresponsables, corran la muerte segura.
En los países que se consideran civilizados las personas dueñas de estos seres les brindan el cariño y la atención que ellos necesitan. Los tratan como lo que son, seres vivos, buenos, nobles y cariñosos. Por el contrario, en países en subdesarrollo se les maltrata y se les trata como objetos que sirven como puros guardianes inanimados. Desgraciadamente en Puerto Rico padecemos demasiado de esto último.
Yo tengo 16 perros y un gato -todos rescatados de la carretera- y en mi casa se tratan con todo el amor, cariño, respeto y la atención que requieren. Obviamente todo eso implica trabajo y costo. Si usted no puede brindarles la atención por la falta de tiempo y el costo que esto requiere, no tenga mascotas. No se las regales a sus hijos como juguetes en la navidad, eso es cruel, inhumano y altamente irresponsable.
En nuestra isla tenemos mucho por hacer para mejorar la situación en que se encuentran muchos de estos buenos animales. Según el artículo del periódico Metro, aún bajo el establecimiento de la Ley 154 para el Bienestar y la Protección de los Animales, que protege a los animales de su venta, maltrato y abandono, se estimó, en un estudio el año pasado, que aproximadamente un millón de gatos y más de medio millón de perros se encuentran en las calles de Puerto Rico.
“Y no hay ningún programa de gobierno serio que tenga sentido para atender ninguna de estas poblaciones. Caballos, perros, gatos, cerdos. No hay un plan coherente de gobierno. Hay una oficina estatal de control de animales que no es funcional”, enfatizó la directora de The Humane Society, Maritza Rodríguez Rosario quien desde 2010 dirige el albergue ubicado en Guaynabo.
Sylvia Bedrosian, quien es defensora de los derechos de los animales y trabaja junto a Save a Sato —organización sin fines de lucro que alberga unos 300 perros— hace un llamado a la adopción en esta época navideña, ya que los albergues están a capacidad. “Lo único que pedimos es que la gente nos ayude abriendo las puertas de su hogar para darle una oportunidad a un perro, sin importar la raza”, verbalizó.
Los alcaldes en la mayoría de los municipios irresponsablemente no le han prestado atención al problema de estos animales sueltos y abandonados en grandes cantidades por las carreteras de la isla. Ya es hora de que se movilicen y hagan algo por resolver este cruel problema. No pueden continuar mirando hacia el lado e ignorándolo. Ya es hora de que actúen con sensibilidad y responsablemente creando programas de esterilización así como albergues o refugios para propiciar la adopción de estas nobles criaturas. No se puede seguir ignorando este serio y cruel problema. Eso dice negativamente de la pobre calidad de personas y de pueblo que somos.