20 de agosto 2024
La estadidad es la única verdadera opción de Puerto Rico para adelantar su desarrollo.
Al inicio de la Convención del Partido Demócrata Nacional ayer lunes 19 de agosto se aprobó a viva voz el programa de gobierno del partido que excluye el Estado Libre Asociado (ELA) como alternativa de estatus de futuro, lo que provocó la abstención de los delegados del liderato del Partido Popular Democrático. Esta es la más reciente e importante manifestación de la realidad que hemos venido señalando desde hace mucho tiempo: la erosión y destrucción del ELA y su creador el PPD de Muñoz Marín.
La realidad es que el Estado Libre Asociado no es un estatus político. Ese es el nombre que Muñoz y Truman le dieron a lo que verdaderamente es el estatus de Puerto Rico: territorio no incorporado.
Esta situación recientemente ha quedado evidenciada a todo el país en la encuesta de El Vocero donde su candidato a la gobernación aparece en un tercer lugar con un 14 % bien rezagado delo independentista comunista Juan Dalmau que ocupa el segundo lugar aparentando tener un 24 % de aprobación.
Está claro ya que el territorio no incorporado llamado ELA -que en un momento de nuestra historia sirvió- ya no nos sirve. Es necesario aceptar esa realidad para cambiar. La necesidad del cambio es evidente, veamos: El jueves 9 de junio del 2016 el Tribunal Supremo Federal y el Congreso le propinaron el golpe mortal final al ELA en el caso Sánchez Valle declarando a Puerto Rico un territorio no incorporado (colonia), sin soberanía propia sujeto a los poderes plenarios del Congreso. Ese mismo día haciendo uso de esos poderes plenarios, la Cámara de Representantes federal aprobó abrumadoramente el proyecto PROMESA con la Junta de Control Fiscal. Tres días más tarde el mismo Tribunal Supremo confirmó que Puerto Rico no tenía autoridad para aprobar la ley conocida como la quiebra criolla. Ante estos tres demoledores eventos los líderes populares han tenido que concluir que el ELA ya no es una alternativa de futuro y que el PPD debe reenfocarse y buscar nuevas opciones. El ELA que Muñoz nos vendió, los poderes de la metrópoli lo mataron. Como dijo Bhatia: “El peor problema que tiene el ELA es que no tiene a nadie en EEUU que crea en él. Al ELA no lo quieren en Washington D.C.”.
Todos los informes presidenciales sobre Puerto Rico señalan que el ELA Mejorado (Enhanced Commonwealth) que muchos populares desean promover no es constitucionalmente viable. Esa misma opinión es compartida por infinidad de juristas y poderosos miembros del Congreso como Ron Wyden quien así lo manifestó claramente en las vistas públicas del Comité de Energía y Recursos Naturales llevadas a cabo en agosto del 2013.
Ante esta realidad los amigos populares que valoran su ciudadanía americana y creen en la unión permanente con los Estados Unidos no tienen otra opción que hacer ya su transición hacia la estadidad. Aquellos que se hacían llamar autonomistas dentro de ese partido pero que verdaderamente son independentistas temerosos a decirlo por las razones que sean, muchas de ellas tienen que ver con la intención de ocupar posiciones lucrativas en el gobierno, ya han hecho o están en proceso de hacerla hacia la mogolla Victoria Ciudadana /PIP.
Estos han visto en Juan Dalmau y la mogolla socialista una posibilidad de lograr la independencia que profesan pero tienen que tener mucho cuidado con la calase de independencia que desean pues Juan Dalmau es un independentista socialista, comunista, admirador de Fidel Castro y colaborador de Nicolas Maduro que muy hábilmente, tratando de esconder constantemente su ideología, se ha vendido con cierto éxito- como demuestra la encuesta de El Vocero- como un joven fotogénico, elegante, siempre bien vestido, muy versado en expresar el romanticismo del independentismo, socialista que nos quiere vender mediante el lenguaje del populismo demagógico de la izquierda. Se hace pasar y vender como social demócrata igual que hicieron Fidel Castro y Hugo Chávez para obtener el voto en las urnas y luego sacar su verdadera ideología comunista.
La realidad es que somos un territorio no incorporado de los Estados Unidos, lo que quiere decir que pertenecemos a pero no somos parte de. Como territorio no incorporado y por ser ciudadanos americanos recibimos anualmente grandes cantidades de fondos federales – alrededor del 50 % del presupuesto de Puerto Rico son fondos federales – pero la triste realidad es que aun así tenemos un ingreso per cápita que es menos de la mitad que el ingreso per cápita del estado más pobre Mississippi y carecemos de desarrollo económico.
Verdaderamente somos lo que se conoce como un país o territorio del tercer mundo. Los países del llamado “tercer mundo” son aquellos que tienen dificultades para dar el paso hacia una economía industrializada. En, general son naciones con notorias dificultades políticas, sociales y económicas. Por este motivo, los países del tercer mundo juegan un papel secundario o subalterno en la toma de decisiones de la política internacional.
Ante la realidad de que somos un territorio del tercer mundo estamos demostrando una incapacidad de liderato para gobernarnos efectivamente en un sistema de poder compartido. Esto en presencia de unos partidos y grupos políticos socialistas pujantes que por toda opción de libertad económica y privatización que se toma protestan arduamente queriendo separarnos de la nación que es símbolo de la democracia liberal para convertirnos en un país independiente socialista/ comunista al estilo Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Imagínese usted por un momento si bajo las actuales condiciones nos tocara nuevamente un huracán como María, pero sin la ayuda de los Estados Unidos porque fuésemos un país que se separó mediante laindependencia o libre asociación de la nación más poderosa del mundo. Cree usted que Cuba, Venezuela o Nicaragua estarían en posición de brindarnos la ayuda que los Estados Unidos nos brinda en estos casos de emergencia. ¡Ni pensarlo!
Es necesario crear conciencia de la necesidad de cambio de manera que haya el compromiso, la determinación, valentía y el liderato fuerte en la próxima administración para acometer contundente y efectivamente esta problemática para sacarnos del presente atolladero político, social y económico en el que nos encontramos y movernos hacia la estadidad. Ese tiene que ser el compromiso de acción de quien esperamos será la próxima gobernadora del territorio Jenniffer González.
La incorporación a la nación mediante la estadidad es para nosotros la única verdadera y real opción para dejar atrás el tercer mundismo y llevarnos al desarrollo social y económico que hace tiempo debiéramos haber alcanzado. No estemos en posición de escuchar a los Dalmau de la mogolla que pretenden vendernos mediante palabrería romántica una independencia que nos lleve al desastre que hoy tienen los países como Cuba Venezuela Y Nicaragua admirados por estos nacionalistas, socialistas acomplejados.
Muchos de los estadistas somos de la opino que el PNP en estos últimos años ha hecho muy poco por lograr un avance contundente hacia la estadidad. Comparto con ustedes un escrito del querido amigo Hernán Padilla que considero necesario tener presente ahora.
El gran reto del PNP por Hernán Padilla
Al parecer en el Partido Nuevo Progresista (PNP) se han olvidado la razón que motivó su fundación el 20 de agosto de 1967.Por lo que entiendo necesario hacer un poco de historia.
En enero de 1967 un grupo de líderes estadistas abandonamos, junto a Don Luis A. Ferré la asamblea de delegados del Partido Estadista Republicano (PER), tras la determinación de algunos líderes de este partido de no participar en el plebiscito de estatus programado para julio de ese año.
Rápidamente nos reunimos y se crea e inscribe el grupo Estadistas Unidos, bajo el símbolo de la palma real, con el fin de defender la Estadidad en el plebiscito. Nos movilizamos por todo Puerto Rico llevando el mensaje de que todos los estadistas tenían que dar su voto en el plebiscito. El 23 de julio de 1967, a pesar de todos los problemas, la Estadidad logró 274 312 votos, un 38,95 %, 5 % más que los resultados obtenidos por el PER en 1964.
Entusiasmados con estos resultados continuamos luchando y a menos de un mes de celebrado el plebiscito convocamos a una asamblea en la Cancha Manuel Carrasquillo Herpen en Country Club. Allí, este servidor presentó una resolución expresando la necesidad de crear un partido que defendiera realmente la estadidad para Puerto Rico. Esta resolución fue aprobada de inmediato por todos los estadistas presente, y así nació el PNP. Nos activamos para recoger las firmas y el PNP quedó inscrito el 5 de enero de 1968. A sólo 10 meses de su fundación y bajo el liderato de Don Luis A. Ferré, en noviembre de 1968, el PNP ganó las elecciones por 400,815 votos, derrotando a el Partido Popular Democrático, los que llevaban más de dos décadas en el poder.
Hago esta breve historia, pues nos llegó la hora de recordar al liderato del PNP cuál es el norte y el propósito de la fundación del partido. Necesitamos despertar al liderato estadista en la lucha por la Igualdad, y promover un movimiento ciudadano para lograrla. Ese plan debe ser considerado y adoptado en la próxima convención del PNP.
Lamentablemente, el ideal que dio paso a la creación del PNP, la lucha por la igualdad y la Estadidad, ha permanecido en silencio absoluto, lo que puede llevar al PNP a convertirse en un partido colonial más.
No podemos olvidar que la Estadidad obtuvo 20% más de los votos emitidos en las elecciones del 2020. Es evidente que la mayoría de los ciudadanos respaldan y quieren la Unión Permanente y la Ciudadanía Americana.
El liderato del PNP enfrenta un gran desafío y debe reenfocar su mensaje para prevalecer en un escenario retador, como lo serán las próximas elecciones. No podemos minimizar las estrategias delineadas por los movimientos independentistas, socialistas y antiamericanos que con la teoría de las alianzas separatistas pueden prevalecer y llevar a Puerto Rico al abismo de la república.
Ante este escenario es imperativo promover reformas Institucionales, como los Partidos Nacionales, Cámara y Congreso y sus actividades en Puerto Rico. El PNP controla los dos partidos nacionales de Puerto Rico. Con esa ventaja estratégica, debemos hacer un axioma constitucional del bipartidismo como base para promover la agenda de la Estadidad en las esferas de poder en Washington DC.
Entre otras acciones, recomendamos crear la posición de la Secretaría para Asuntos Nacionales. Esta posición la debe ocupar una persona que tenga plenos conocimientos sobre cómo operan las esferas de poder en Washington, DC. Esto es fundamental y debemos monitorear los cambios de acciones que inciden en la política en el Congreso, el Senado, la Judicatura y la Casa Blanca. Además, es necesario crear un Comité de Acción Política para el empoderamiento Ciudadano.
Si el PNP es un partido absolutamente comprometido con la Igualdad y la Estadidad debe crear este instrumento y educar a todos los funcionarios electos, continuamente.
Mientras se logra un referéndum para la Estadidad, recomendamos que se promueva que el Congreso de Estados Unidos le de vida y apruebe que Puerto Rico es un Territorio Incorporado, como señala el Lcdo. Gregorio Igartua, lo que abre las puertas a la Igualdad, la Estadidad, y el voto presidencial, derechos a los que la gran mayoría de los votantes han expresado su endoso.
Si el PNP aspira a ganar en grande, debe presentar un sólido compromiso con la causa que mueve a la gran mayoría de los electores estadistas en Puerto Rico, según demostrado en los resultados del plebiscito del 2020. Con mucho gusto me uniré, como lo hice en 1967, a los movimientos que promueven la Igualdad, la Estadidad y la actividad para educar todos nuestros líderes, y convencer al Congreso que acepte a Puerto Rico como Estado.